Asociación Ecuatoriana de Prevención de Ceguera

Foro de Instituciones y Oftalmologos que realizan Prevención de Ceguera en Ecuador

OFTALMOLOGÃ?A NO Ã?RABE

Durante el período de la Edad Media, la Oftalmología fuera de las escuelas árabes, fue pobre y estéril. Con la caída del Imperio Romano, desaparecen los numerosos Ocularii, de los que sólo quedan sus Sellos como referencia, aunque algunos de ellos, subsistieron entre los bárbaros durante un tiempo.

Se supone que siguieron utilizando los colirios de la época romana y haciendo descender al vítreo la catarata, pero con la cada vez menos numerosa proliferación de oftalmólogos, aparecen en muchas zonas las Comadronas cuidadoras de ojos.

Tiempo en el que los médicos judíos, ejercen un importante papel en la transmisión de los conocimientos de la medicina árabe a la cristiana, fundamentalmente por sus traducciones y por las mezclas, cambios de residencia y religión de algunos de estos oftalmólogos.

Por otra parte, las tribus germánicas, sin ningún tipo de conocimiento científico contribuyen en gran medida a la extensión de la ignorancia por la Europa Cristiana. Los únicos «instruidos» que practicaban la medicina eran los monjes, con escasos o nulos conocimientos científicos, al menos durante los primeros tiempos, ya que fundamentaban sus artes médicas en los rezos y encantamientos. Las enfermedades fueron consideradas como un castigo divino, por lo que la Iglesia era una buena vía de curación.

Los primeros trazos de estas escuelas médicas, con cierto fundamento científico, aparecen en el Monasterio Benedictino de Monte Cassino. De ella se sirvió Constantino el Africano para legarnos De Oculis, el tratado más antiguo de la Edad Media Italiana. Nacido árabe musulmán, se convirtió al Cristianismo y, aunque probablemente no fue un científico relevante, sí que dirigió e impulsó el desarrollo de la literatura médica europea, desde su refugio al norte de Nápoles, siendo uno de los benefactores del desarrollo de la Escuela de Salerno.

Otro centro médico monacal conocido, fue el Monasterio de Chartres, en el siglo X-XI y el de Aurillac. Gerbert, futuro papa Silvestre II, fue uno de sus impulsores, ya que su estancia en Barcelona le proporcionó los conocimientos de las ciencias árabes, lo que le permitió antes de su papado, dirigir un afamado hospital de Reims durante más de 10 años. Fiel seguidor de El Dogma¸ uno de los mejores libros de Demóstenes.

A pesar de estos esfuerzos pioneros en los monasterios, incluso por un Papa, no tuvieron gran difusión y acabaron fracasando. Los motivos, ellos mismos. Durante los siglos XII y XIII, en seis Concilios sucesivos, se prohibió a los clérigos la práctica de la Medicina tanto clínica como quirúrgica.

Aparece en el sur de Italia la Escuela de Salerno, que comenzó probablemente siendo un hospital, para pasar posteriormente a transformarse en una Facultad de Medicina, la más prestigiosa entre las Cristianas de su tiempo, en la que se seguían los métodos griegos, influenciados por los escritos árabes.


Fig. 6. Escuela de Salerno.

En el siglo XIII, se tiene conocimiento de que se llegan a realizar exámenes para conseguir los certificados que permitan el ejercicio de la Oftalmología. Este método de Salerno fue el que se siguió en el resto de las facultades europeas. Hay constancia de que el rey francés Felipe IV, prohibió la práctica de la cirugía a los que no tuvieran su correspondiente certificado.


Fig. 7. Incipit del manuscrito “Circa instans” (siglo XIII). Texto farmacológico de la Escuela de Salerno (siglo XI).

La más directa competidora en su tiempo fue la Escuela de Montpellier, fundada en colaboración con científicos judíos. Destacó por su especial dedicación a la práctica y por ser más liberal, dando como fruto a famosos médicos como Arnaldo de Villanova y Guy de Chauliac.


Fig. 8. Operación de catarata en un manuscrito quirúrgico de la Escuela de Salerno.

Arnaldo de Villanova, estudioso de la patología ocular, publicó Breviarium practicae a capite usque ad plantam pedis, copiado reiteradamente por toda Europa, y compuso un tratado de higiene ocular Libellus regiminis de confortatiione visus secundum sex res non naturales.

estudioso de la patología ocular, publicó copiado reiteradamente por toda Europa, y compuso un tratado de higiene ocular


Fig. 9. Arnaldo de Vilanova.

Podemos destacar en el siglo XII a Bienvenido Grapheus, de Jerusalén o de Salerno, el oftalmólogo europeo cristiano más famoso de la Edad Media, aunque muy probablemente de origen judío converso. Parece ser que ejerció la Medicina por Italia hasta que se estableció como profesor en la Facultad de Medicina de Montpellier, siendo considerado como uno de los mejores cirujanos de la catarata del momento. De Oculis Eorumque Aegritudinibus y Compendie son los trabajos más importantes de la Oftalmología de aquel tiempo, traducidos al Hebreo, Provenzal, Francés e Inglés. Gracias a la recopilación de Laborde y Pansier, podemos disponer de una adaptación de su obra, de la que afortunadamente se conserva una gran parte. Fue un maestro muy seguido, siendo la guía para Guy de Chauliac y Valescus de Taranta, que lo refieren en sus escritos como un oftalmólogo muy experto.

Guy de Chauliac, estudió en Montpellier y practicó la cirugía en Lyon y Avignon, autor del conocido Chirurgie, uno de los textos clásicos de enseñanza de la cirugía durante siglos.

estudió en Montpellier y practicó la cirugía en Lyon y Avignon, autor del conocido uno de los textos clásicos de enseñanza de la cirugía durante siglos.

Pedro Alfonso (Mosén Sefardi) literato, médico y astrónomo, judío converso oscense, recorrió las tierras europeas durante los siglos XI y XII. De regreso a la península, realizó gran cantidad de traducciones de excelente calidad en la Escuela de Toledo. Fue uno de los primeros traductores del �rabe al Latín. Dejó muchos discípulos repartidos por toda Europa.

literato, médico y astrónomo, judío converso oscense, recorrió las tierras europeas durante los siglos XI y XII. De regreso a la península, realizó gran cantidad de traducciones de excelente calidad en la Escuela de Toledo. Fue uno de los primeros traductores del �rabe al Latín. Dejó muchos discípulos repartidos por toda Europa.

Surgen en aquellos tiempos, una serie de manuscritos, a modo de simple resumen, escritos y dirigidos a barberos y cirujanos de bajo nivel, que eran los que practicaban la cirugía en el norte y en el centro de Europa. Todavía en esta gran parte de Europa se consideraba la Traumatología, la Odontología y la Oftalmología como especialidades inferiores dentro de la Cirugía.

No debemos olvidar al Maestro Zacarías, siendo considerado de la Escuela de Salerno, sin embargo tuvo que realizar sus estudios de Oftalmología en Constantinopla. Hombre de carácter especial, fue muy reacio a enseñar sus conocimientos y sólo en sus últimos años dejó el manuscrito Liber oculorum, qui vocatur sisilacera.

Contemporáneo de Zacarias fue el portugués Pedro Hispano, Papa Juan XXI. Sus escritos Secretum de oculis y Secreta contra egritudines oculorum, compendiados siglos más tarde por Berger con el título Liber de oculi. Petri Hispani, son sus obras más importantes, pero quizá lo que más éxito popular tuvo fueron sus Prescripciones para gente pobre.

Musa Ibn Maimun (Maimónides) máxima figura del pensamiento judío medieval, contemporáneo de Averroes, también cordobés, y que a las bases de la medicina griega, supo sumar el sentido práctico. Es otra de las figuras importantes de la medicina andaluza, haciendo referencias oftalmológicas en sus libros, aunque no destaca especialmente por su especialización oftalmológica.

máxima figura del pensamiento judío medieval, contemporáneo de Averroes, también cordobés, y que a las bases de la medicina griega, supo sumar el sentido práctico. Es otra de las figuras importantes de la medicina andaluza, haciendo referencias oftalmológicas en sus libros, aunque no destaca especialmente por su especialización oftalmológica.


Fig. 10. Maimónides.


Fig. 11. Traducción latina de la “Guía de los Perplejos” de Maimónides, 1520.

 
Figs. 12 y 13. Manuscrito en papel del “Misnëh Tora” de Maimónides.

Incluimos en este capítulo al persa Abu Ruh Muhammad Al Yamani referido por muchos contemporáneos como el mejor cirujano ocular de Persia, hasta el punto de encontrarlo con el sobrenombre de Zarrin Dast (Mano de Oro).

Abraham de Aragón, cuya pericia quirúrgica fue reconocida por los reinos vecinos, intervino a muchos nobles cristianos, y su influencia llegó hasta territorio galo. Nathan Ibn Joel Falaquera, hispanojudío, que en sus anotaciones médicas incluyó varios tratamientos de procesos oculares.

cuya pericia quirúrgica fue reconocida por los reinos vecinos, intervino a muchos nobles cristianos, y su influencia llegó hasta territorio galo. hispanojudío, que en sus anotaciones médicas incluyó varios tratamientos de procesos oculares.

El médico catalán Joan Jacme nos dejó su Secretarium practicae medicinae o Thesaurarium, siendo además el traductor al Catalán de los tratados de Alcoatí.

Ya en el siglo XV, gozó de mucho prestigio quirúrgico Abi-Abor, rabino de Lérida, que operó de catarata, con gran éxito, al rey Juan de Aragón.

Colaboración de Dr. Wilson Mantilla


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